La mirada que construye
Mirada Carnal
La mirada no nace sola. Se aprende en el feed, en la publicidad, en la pornografía, en lo que se calla en casa. Y casi siempre nos enseña lo mismo: que un cuerpo se exhibe, se compara y se compra.
Ponencia de la psicóloga Hilda Ostos. Contiene imágenes de contenido sexual.
Ideas de la ponencia
Lo que construye la mirada
Mirada Carnal empieza a mostrar qué fuerzas han participado en la construcción de nuestra mirada.
-
El cuerpo como mercancía
En la sociedad de consumo, la persona misma se vuelve un producto: algo atractivo, puesto en el mercado y promocionado por sí misma. El cuerpo se transforma en mercancía y pasa a ser el objeto alrededor del cual se construyen los significados del deseo, el placer y la hipersexualización.
A partir de Zygmunt Bauman
-
La sobreexposición
La sobreexposición a la mirada que sufre el cuerpo a través de la pantalla global ha contribuido al salto del cuerpo físico al cuerpo cosificado. Las redes sociales y la publicidad están definiendo cómo nos relacionamos.
A partir de Gilles Lipovetsky
-
Todo visible, todo monetizable
Vivimos una época de hipervisibilización que llega a los límites de la hipersexualización digital. Las redes nos estimulan a hacer visible todo cuanto hacemos: todo iluminado para ser optimizado y monetizado.
La sociedad de la transparencia
-
Ser mirada
En el sexting, quien se fotografía se ubica en el lugar de un objeto a ser mirado. El otro queda reducido a una mirada que solo confirma que la imagen fue vista: «clavar el visto». La persona queda reducida a una porción de carne.
Sexting y deseo de ser mirada
-
Una fantasía sin riesgo
La pornografía le ofrece al hombre intimidad sin riesgo: un mundo cómodo en el que nada sale mal y en el que las mujeres nunca dicen no. Vende la idea de que las mujeres hermosas son trofeos, objetos coleccionables.
Pornografía y poder
-
Otra forma de mirar
Es necesario replantear las formas de representación visual, para que los medios dejen de reproducir la cosificación del cuerpo, el ejercicio de poder y la violencia simbólica que caracteriza su discurso.
Propuesta de la ponencia
¿Para quién se muestra?
¿Quién decide qué significa mostrarlo?
¿La decisión pertenece realmente a quien muestra?
Lo que se exige
Nadie nace mirándose como mercancía.
Primero se pide que te muestres. Luego, que gustes. Después, que rindas: que cada imagen tuya sirva para algo, atraiga a alguien, valga algo.
Cuando mostrar el cuerpo es la forma de conseguir un trabajo, de pagar el alquiler o de no quedarse afuera, deja de ser una elección libre. Es presión con otro nombre.
Detrás de cada imagen hay una persona. Antes de seguir, mira a quién estás mirando.
Devolver la mirada
¿Cómo la miras?
Todas las personas hemos sido parte de esta historia.
Elige la opción con la que más te identificas.
¿Alguna vez miraste un cuerpo como algo que se puede tomar?
¿Alguna vez te miraron como un cuerpo y no como una persona?
¿Has estado en los dos lados de la mirada?
Sube tu historia
¿Y a ti qué te pasa?
Escríbela como quieras. Es anónima si no dejas tus datos. La lee Mireliz Alba; nada se publica sin tu permiso.


